El segundo y tercer trimestre llenan a la mujer con emociones y la empujan a crecer junto con su hijo. En esta etapa se incrementa la confianza en sí misma, llegando a aceptar la realidad de su embarazo. Idealmente el embarazo es visto y sentido como una bendición, o la energía se puede transformar para que así lo sienta, si fue inesperado o el resultado de una experiencia difícil.
En el cuarto mes, el útero crece por encima del arco púbico y el vientre gradualmente se pronuncia más. Alrededor de las 17 a 20 semanas, se pueden sentir los movimientos del bebé como si fueran burbujas. Estos movimientos se hacen más distinguidos a medida que el bebé crece. Muchas madres comienzan a comunicarse más con la nueva vida que está dentro. Si tiene más hijos, ellos disfrutarán al ver crecer el vientre y tratarán de sentir los movimientos del bebé.
Mientras que nuestra vida cotidiana continúa, es importante hacerse de tiempo para compartir nuestras emociones y sentimientos con nuestros familiares y amigos. Hay mucha información sobre la estimulación temprana al feto, que trabaja con la música, meditación y otras formas de comunicación. Esto ayuda a estimular el crecimiento energético del niño y el desarrollo temprano de una relación sana entre todos los miembros de la familia.
Es un tiempo sagrado, y requiere de nosotras desarrollar nuestros potenciales más instintivos y creativos. Las energías del primer y segundo chakra son reacomodadas y removidas, literalmente, lo que se suma al aumento de emociones experimentadas durante todo el embarazo. Si somos conscientes de estos cambios interiores nos ayudarán a enfrentar otros desafíos que puedan existir en la vida. Escribir a diario y mantener comunicación con los seres queridos resulta ser beneficioso. La homeopatía y hierbas también pueden ayudarnos. Una alimentación saludable en general es de gran importancia. La mayoría de las mujeres intuyen qué y cuándo necesitan algo. Se trata de escuchar esta voz interior y honrarla para mantener nuestra salud y bienestar.
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