Los beneficios de la lactancia materna son infinitos y van más allá de los que nombraremos. Deben hacerse todos los esfuerzos para apoyar la lactancia materna y continuarla más allá del primer, o incluso el segundo año. Para algunas mujeres esto puede sonar alarmante, aunque los médicos recomiendan la lactancia materna exclusiva sólo hasta los seis meses. Sin embargo, ahora hay una abundancia de información que confirma lo que la mujer siempre ha sabido intuitivamente: la leche materna es lo mejor para su hijo.
Los beneficios para el bebé comienzan con la primera gota de calostro dorado después del nacimiento. Cargado de anticuerpos y micronutrientes, este “oro líquido” sirve como sus primeras defensas ante el nuevo mundo. Rápidamente entra en el sistema digestivo e inicia la preparación del intestino para la absorción óptima de la leche. Como laxante natural, ayuda al bebé a eliminar el meconio (su primer excremento). El hecho de ser completamente asimilable permite el máximo de absorbencia de nutrientes en la sangre, circulando por todo el sistema. La leche materna, que viene unos días después, continúa este proceso y completa el recubrimiento de las capas intestinales. Esta capa es la continuación del desarrollo natural del sistema digestivo, y permite que el recién nacido sea menos susceptible a alergias alimenticias en el futuro. La calidad de la leche materna también calma el sistema nervioso y completa el sellamiento de la barrera hematoencefálica. Este trabajo no puede ser reemplazado mediante fórmulas artificiales de leche.
Otros beneficios: Mayor intelectualidad, mejor vista, menos infecciones del oído, mejor desarrollo de la boca y los dientes, mayor coordinación motriz, menos dificultades respiratorios, mejor digestión, menos cólicos, mayor absorción de nutrientes, sistema inmunológico fortalecido y menos tendencia a enfermedades crónicas en el futuro, como asma, alergias, diabetes y cáncer. Además, fortalece la seguridad personal del niño y desarrolla un vínculo mutuo muy saludable entre mamá e hijo.
Beneficios para la mamá: Desde un principio estimula la involución del útero y las hormonas de oxitocina le proporcionan un sentimiento de bienestar y enamoramiento hacia su hijo o hija. Aumenta el vinculo intuitivo madre-hijo. Ayuda a recobrar su forma y peso anterior al embarazo y disminuye probabilidades de un futuro cáncer mamario y uterino. Considerando también algunos aspectos económicos, ecológicos y prácticos, la leche materna es gratuita, no contamina el ambiente con excesivos plásticos y es siempre lista y a la mano.
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